A CUATRO AÑOS DE UN VIAJE MÍSTICO

A CUATRO AÑOS DE UN VIAJE MÍSTICO

Mayo de 2015. Se hizo realidad un sueño que tuve por muchos años. Superando con creces mis expectativas . Por alguna razón extraña, que tal vez hoy entiendo mejor , desde hacia muchos años sentía una atracción muy fuerte con Machu Picchu, por las fotos que veía, un libro que me leí sobre el tema energético en ese lugar; en fin relatos de personas que me decían que era muy especial.

Recuerdo que luego de terminar una clase en el studio, un chico me dice que no podía venir la semana siguiente porque se iba a trabajar a Perú , y yo le contesté que mi sueño era hacer un retiro de yoga en Machu Picchu !! Y él enseguida me dijo ……. Te puedo ayudar !!!!!! Y ahí comenzó la aventura !!!

Fueron muchas reuniones via skype con una agencia de viajes en Cuzco para planear un viaje de seis días a Perú visitando Lima, Ollaitaytambo, Machu Picchu y Cuzco, en el que pudiéramos conjugar la energía y belleza del lugar con la práctica de yoga y meditación, y que fuera realmente un espacio para explorar nuestro potencial energético en armonía con la naturaleza . Y así fue cada detalle pensado hacia ese objetivo, una peregrinación a un lugar sagrado como es la montaña de Machu Picchu y como es nuestro propio mundo interior.

Una vez empezamos a promover el retiro se fueron sumando rápidamente nuestros peregrinos. Al final éramos 18 viajeros, algunos con una práctica de yoga constante, y otros sin experiencia. Salimos hacia Perú, llenos de emoción, todos con el firme propósito de hacer un viaje, no sólo turístico si no también espiritual.

Llegamos a Lima e inmediatamente nos fuimos al área del malecón de la Costa Verde en la playa, al atardecer, para tener nuestra primera sesión de yoga, plantear las intenciones individuales de cada uno de los peregrinos y de allí generar una intención común de la experiencia . Fue un momento muy especial cayendo el sol sobre un mar enorme lleno de fuerza y una brisa algo fría para nosotros. Sentados sobre la hierba, con los pies descalzos, frente a desconocidos abrimos el corazón y nos propusimos todos crear un espacio para recibir la energía de la naturaleza, la energía de los que nos rodeaban, la energía de esta experiencia.

Temprano en la mañana al día siguiente, volamos a Cusco, y de alli a 3,360 metros sobre el nivel del mar, nos trasladamos en autobus al Valle Sagrado, de Ollaitaytambo.

Nos hospedamos en un hotel rodeado de montañas enormes y con el río urubamba que nos regalaba música de fondo Allí tuvimos nuestra siguiente sesión de yoga y respiración alrededor de un precioso árbol, siempre conjugando la energía de la naturaleza que se hacia cada vez más majestuosa y palpable, para nosotros.

Salimos a hacer algo de turismo, incluso algunas compras , en un mercadito de artresanias hermoso. Visitamos los monumentos de Ollaitaytambo y también visitamos ese día las ruinas de Pisaq . A este último, llegamos bastante tarde,, el frío viento empezó a hacerse más fuerte y la noche estaba cayendo. En un principio pensamos sólo ver el paisaje y regresarnos, pero los planes cambiaron, pues en medio de aquellas montañas imponentes, de las ruinas de la civilización inca, del viento helado y del cielo oscureciéndose , nos fue envolviendo la magia de una luna grande, que se veia más cerca de lo normal y de unas estrellas que tenían un brillo poderoso, todo eso en conjunto hizo fluir una meditación que llamamos el abrazo del OM . Todos juntos abrazados en un círculo sincronizamos nuestra respiraciones y empezamos a cantar el OM que es la vibración suprema y representa la energía con lo que todo fue creado. Cada uno por separado paso al centro del círculo y recibió el abrazo del OM…. Fue algo mágico, maravilloso, éramos 18 seres unidos con la montaña , con el viento, con la luna…… Éramos todos, uno solo , con ese Universo, con esa Divinidad. Todavía se me eriza la piel al recordarlo. Llorábamos, nos abrazábamos y en silencio regresamos al bus que nos esperaba para volver al hotel

Al día siguiente nos fuimos en el tren panorámico, que nos llevó a un pueblo llamado Aguas Calientes. Los paisajes que se apreciaban a lo largo de todo el trayecto de más de una hora eran realmente fabulosos, montañas enormes,la vegetación abundante y el río urubamba acompañándonos todo el recorrido. De Aguas Calientes, viajamos en bus hasta la la ciudadela de Machu Picchu. En unos 15 minutos arribamos, y era así, tal cual se ve en las fotos, un lugar extraordinario, rico en historia, lleno de energía, lleno también de turistas todos emocionados, todos queriendo tomar la foto perfecta, todos oyendo los relatos extraordinarios de los guías. En medio de toda esta euforia, pedimos a nuestro peregrinos hacer una caminata, montaña arriba como de 20 minutos en completo silencio, guardando las cámaras y celulares por tiempo. Llegamos a un paraje con una vista hermosa y allí nuevamente con los pies en la tierra sentándonos en el suelo hicimos una meditación de conexión con la energía de la montaña, de nuevo la magia nos abrazó, un momento perfecto, todos uno con la montaña.

Seguimos nuestro recorrido por toda la ciudadela, recibiendo toda esa extraordinaria información sobre una civilización que era muy consciente de su conexión con la naturaleza, la cual respetaban y cuidaban por sobre todas las cosas. Finalmente nos detuvimos en otro paraje frente al lugar donde tradicionalmente todos los turistas se toman su foto. Allí empezamos a jugar, a volar, a través de posturas de acroyoga, a hacer algunas posturas divertidas, y nuevamente todo fluia entre los peregrinos, fueran o no experimentados yoguis, los miedos se quedaron atrás, las risas eran el denominador común, entramos al juego cósmico, al juego de la vida.

Luego de una jornada extensa pero inmensamente gratificante, llegamos muy tarde, a la increíble ciudad de Cusco. Alli hubo yoga, turismo, compras e inclusive experiencias gastronómicas memorables.

De regreso a Lima, , nos fuimos al malecón de Costa Verde donde todo empezó, tuvimos otra práctica de yoga intensa ,con posturas divertidas, inversiones y balance de brazos, para aquellos que querían experimentar. Al terminar fuimos testigos de otra puesta de sol espectacular sobre el mar. Nuestra cena final fue una oportunidad para cada uno expresar el momento que más le gustó del peregrinaje. Realmente fue muy emotivo oír , todo lo que se había generado con este viaje, ….Como 18 extraños que habían compartido una aventura en un lugar lleno de energía se sentían tan conectados entre si, sentían que había surgido un cariño sincero entre todos, se había abierto el camino a ese encuentro con nuestra verdadera esencia que es la unidad en el amor y en la luz.

El último día, empezamos con una práctica de yoga restaurativa,de auto masaje y sanacion energética , prepararandonos para nuestro viaje de regreso a casa, felices, con el corazón grande lleno de amor, de alegría, de recuerdos, de amigos, de luz! Realmente con la energía de la montaña en nuestro corazón.

Para nosotros tanto viajar como hacer yoga son experiencias que te cambian. Que tienen un efecto profundo en tu ser y en tu vida. Puede ser que todos seamos peregrinos de paso por la tierra, así como en el fondo todos somos un poco yogis explorando nuestro ser interior.

El propósito de Lilah Yoga en este viaje fue mezclar esas dos experiencias. Un peregrinaje a un sitio sagrado, donde practicamos yoga y meditación, y que resultó en una aventura que ha marcado nuestras vidas.

Nuestro próximo destino: India 2019

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